Inicia sesión
ATS y calidad de suministro eléctrico ¿Qué parámetros conviene vigilar?
ATS y calidad de suministro eléctrico ¿Qué parámetros conviene vigilar?
Cuando se diseña una instalación fotovoltaica con respaldo, es habitual centrarse en la potencia disponible y en la capacidad de las baterías.
Sin embargo, la calidad del suministro eléctrico también puede ser relevante para determinar cómo debe funcionar un sistema de transferencia automática.
El ATS debe trabajar dentro de unas condiciones eléctricas determinadas y, dependiendo del modelo, puede supervisar diferentes parámetros de la fuente.
¿Qué entendemos por calidad del suministro?
La calidad del suministro eléctrico hace referencia a las condiciones en las que llega la energía a una instalación.
Entre los parámetros que pueden analizarse se encuentran la tensión, la frecuencia y otras características de la alimentación.
Cuando estos valores se encuentran fuera de determinados límites, algunos equipos pueden detectar una anomalía.
¿Por qué puede afectar al ATS?
Un ATS necesita determinar cuándo una fuente está disponible y cuándo debe considerarse que existe una condición de fallo.
Para ello, determinados equipos pueden supervisar parámetros eléctricos.
Si la fuente deja de cumplir los valores establecidos, el sistema puede iniciar la transferencia según su configuración.
¿Qué ocurre con la tensión?
Una tensión demasiado alta o demasiado baja puede afectar al funcionamiento de determinados equipos.
El ATS puede disponer de límites configurables o predefinidos para determinar cuándo una fuente debe considerarse no disponible.
Estos valores dependen del modelo.
¿Y la frecuencia?
La frecuencia también es un parámetro importante.
En una instalación eléctrica convencional en España, la frecuencia nominal de la red es de 50 Hz.
Una desviación respecto a los valores aceptables puede formar parte de los criterios utilizados por determinados sistemas para detectar una anomalía.
¿El ATS mide todos estos parámetros?
No todos los ATS tienen exactamente las mismas funciones.
Algunos modelos incorporan sistemas de supervisión más completos, mientras que otros pueden tener una lógica más sencilla.
Por eso, hay que revisar siempre la ficha técnica y el manual del equipo.
¿Qué ocurre si la red tiene una perturbación?
Dependiendo de la magnitud y duración de la perturbación, el sistema puede:
- Mantener la fuente principal.
- Detectar una condición anómala.
- Iniciar una transferencia.
- Esperar antes de realizar la transferencia.
- Volver a la fuente principal cuando se recuperen las condiciones.
La respuesta concreta dependerá del equipo y de su configuración.
¿Qué importancia tiene el inversor?
Si la fuente alternativa procede de un inversor, este también tiene sus propios criterios de funcionamiento y protección.
Por eso, ATS e inversor deben ser compatibles.
No basta con comprobar que ambos equipos tienen la potencia necesaria.
¿Puede una mala calidad de suministro provocar transferencias frecuentes?
En determinadas circunstancias, sí puede producirse un mayor número de transferencias si la fuente principal presenta perturbaciones que hacen que el sistema la considere no disponible.
Esto puede ser especialmente relevante en instalaciones donde se producen variaciones frecuentes.
¿Cómo se puede conocer el comportamiento de una instalación?
Una opción es realizar mediciones eléctricas y analizar el comportamiento de la red.
Los sistemas de monitorización también pueden proporcionar información útil sobre determinados parámetros.
Esto permite conocer mejor las condiciones reales de funcionamiento.
¿Qué debe revisar el instalador?
Antes de seleccionar un ATS conviene comprobar:
- Tensión nominal.
- Frecuencia.
- Límites de funcionamiento.
- Criterios de detección de fallo.
- Tiempo de detección.
- Tiempo de transferencia.
- Compatibilidad con la fuente alternativa.
Conclusión
La calidad del suministro eléctrico es otro aspecto que puede influir en el funcionamiento de un ATS.
La tensión y la frecuencia, entre otros parámetros, pueden formar parte de los criterios utilizados para determinar si una fuente está disponible.
Analizar las condiciones reales de la instalación y consultar las especificaciones del fabricante permite elegir un sistema de transferencia que responda de forma adecuada a las características de cada proyecto fotovoltaico.